🪖 Cómo revisar tu casco antes de que deje de protegerte
Un golpe que no ves —un descuido, una caída al parquear, un porrazo leve— puede dejar el casco con daño estructural invisible, y ese daño no se repara: se reemplaza. Muchos siguen usando el mismo casco por años sin saber que ya perdió su capacidad de protección.
1. Revisa la fecha de fabricación
Está grabada dentro del casco, casi siempre cerca de la correa. La mayoría de fabricantes recomienda cambio cada 5 años, independiente de si tuvo golpes o no — el material se degrada con el sol y el tiempo aunque nunca se haya caído.
2. Busca grietas finas en el exterior
Especialmente si el casco alguna vez se cayó al piso, desde la moto o un estante. Una grieta capilar, apenas visible, puede comprometer toda la estructura de protección sin que se note a simple vista.
3. Revisa el forro interno
Si está muy comprimido, despegado, o ya no ajusta firme contra tu cabeza, el casco se mueve durante un golpe en vez de absorberlo — pierde su función principal aunque por fuera se vea intacto.
4. Verifica correa y broche
Deben cerrar firme y sin holgura. Un casco que se sale con el impacto no protege nada, sin importar qué tan bueno sea el material — el ajuste es tan importante como la carcasa.
5. Si tuvo un golpe fuerte, cámbialo
Así se vea perfecto por fuera. El material que absorbe el impacto (el poliestireno interno) se comprime una sola vez para hacer su trabajo — después de eso no vuelve a proteger igual, aunque no se note a simple vista.
Este artículo hace parte de la serie de seguridad vial de Repuestify. Contenido original de Fer_MadeInColombia — síguelo en YouTube para más contenido real sobre seguridad al volante.